
La Federación Médica
del Interior como organización
gremial y asistencial de los médicos
del interior del país, ha venido
planteando en el correr de los últimos
años, diferentes propuestas dirigidas
al sector salud.
En todos los casos, esas propuestas fueron
formuladas ante la absoluta convicción que tenemos de la necesidad de introducirle cambios
a la actual estructura organizativa de los servicios de salud del país.
Cambios que deben tener como propósito final, lograr un Sistema
Nacional de Atención Médica, es decir la cobertura integral
para todos los habitantes del Uruguay.
Este Sistema debe ser la respuesta a una necesidad que hace largo
tiempo no está siendo bien resuelta en el país y debe ser además,
una respuesta ética y socialmente válida.
Es por estas razones que una nueva organización de los servicios
de atención médica en el Uruguay, deberá mantener
como base fundamental la solidaridad y cumplir además con principios
de justicia y equidad.
Justicia y equidad que deberán guardarse tanto en la financiación
como en el acceso a los servicios y a las prestaciones de salud por parte
de la población.
Por lo tanto, si reafirmamos los principios de justicia y equidad
en la financiación del sistema, no hay dudas de que el mecanismo
de aporte al mismo deberá estar en función de la capacidad
contributiva del individuo o del grupo familiar.
Por otra parte y a la hora de definir el o los mecanismos de recaudación,
no se debe descartar en nuestro país a un actor de la mayor importancia
como es la Seguridad Social.
El BPS y más concretamente DISSE, han sido un pilar fundamental
para todo el sistema de la Asistencia Médica Colectiva en el Uruguay.
Constituye éste, justamente el único ejemplo de financiación
de los servicios de atención médica que guardan equidad
en el aporte, dado que la contribución al sistema se hace a través
de un porcentaje del salario del trabajador.
Entendemos que tenemos en DISSE una experiencia muy importante y muy
valiosa como para desecharla, y que además se encuentra allí,
un camino posible hacia un Sistema Nacional de Salud.
La ampliación de la cobertura del beneficio a otros sectores de
la población tales como los trabajadores públicos, la familia
de los trabajadores privados y el resto de los jubilados; podría
perfectamente ser el camino para llegar a la cobertura universal, guardando
la equidad que le exigimos al sistema.
Por lo tanto la Federación Médica del Interior no descarta
esta posibilidad como una estrategia válida para conseguir el
objetivo planteado.
Otro concepto que nos interesa señalar y destacar, es también
de carácter estratégico.
A nuestro juicio para lograr una reorganización eficiente y eficaz
de los recursos asistenciales y armar un Sistema Nacional de Atención
Médica, es absolutamente necesario hacerlo a través de
la complementación, coordinación e integración de
los mismos.
En contraposición a esta propuesta, se encuentra el planteo de
que los diferentes prestadores públicos y privados deben competir
por la captación de usuarios.
Entendemos que este camino conduce inexorablemente a la duplicación
y a un aumento ineficiente de los costos del sistema.
Por lo tanto queda claro que en FEMI no existen dos posturas
frente a la imperiosa necesidad social que tiene el país de resolver un
Sistema Nacional de Salud, e incluso decimos que es en el interior donde
mejor se dan las condiciones para funcionar e integrar en forma sistémica
a los diferentes actores y recursos vinculados a la salud.
Tenemos sí una visión estratégica que en algunos
casos puede no coincidir con planteos provenientes de otros sectores
gremiales o políticos del país, pero es justamente de la
discusión que nos vamos a enriquecer todos.
Es por esta razón que venimos trabajando junto al SMU en la organización
de la VIII Convención Médica Nacional, y por la que estamos
además elaborando un documento en donde la FEMI va a establecer
su visión y su propuesta sobre los grandes temas del sector salud
en el país.
Aspiramos a que este documento sea un aporte y una contribución
más de nuestra organización a la sociedad uruguaya en la
construcción de un sistema de salud más justo y solidario.
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